Cómo arreglar un grifo que gotea paso a paso — sin fontanero

Si quieres saber cómo arreglar un grifo que gotea sin llamar al fontanero, estás en el sitio correcto. Es uno de los problemas domésticos más frecuentes y en la mayoría de los casos puedes resolverlo tú mismo en menos de una hora.


Primero — identifica qué tipo de grifo tienes

No todos los grifos se arreglan igual. Antes de comprar nada ni desmontar nada, identifica cuál es el tuyo:

Grifo monomando — el más común en cocinas y baños modernos. Tiene un solo mando que se mueve en todas direcciones — arriba y abajo para regular el caudal, izquierda y derecha para la temperatura. Se arregla cambiando el cartucho cerámico interior.

Grifo de dos mandos — dos palancas o ruedas separadas, una para agua fría y otra para caliente. Más habitual en instalaciones antiguas. Se arregla cambiando la junta de goma.

Grifo termostático — controla temperatura y caudal por separado con dos mandos independientes. Habitual en duchas. Es más complejo de reparar y en muchos casos conviene llamar a un fontanero.


Por qué gotea el grifo

Dependiendo del tipo, las causas son distintas:

Junta de goma desgastada
La causa más habitual en grifos antiguos de dos mandos. La junta es una pequeña pieza de goma que sella el paso del agua. Con el tiempo se endurece, se aplana o se agrieta — y empieza a dejar pasar agua aunque el grifo esté cerrado.

Cartucho cerámico dañado o con cal
La causa más habitual en grifos monomando modernos. El cartucho es el mecanismo interno que controla el flujo y la temperatura. La acumulación de cal o el desgaste por uso hacen que deje de sellar correctamente.

Arandela o junta floja en las conexiones
A veces el goteo no sale por el caño sino por la base del grifo o por el latiguillo — el tubo flexible que conecta el grifo con la pared. En ese caso hay que revisar esas uniones.

Cal acumulada en el perlizador
El perlizador es la pequeña rejilla metálica que hay en la boca del caño. Si está muy calcificado puede generar un goteo irregular o hacer que el agua salga con mal chorro. Se limpia fácil con vinagre.


Lo que necesitas antes de empezar

No hace falta un taller entero. Con esto es suficiente:

  • Llave allen — para quitar el tornillo que sujeta el mando
  • Destornillador plano y de estrella
  • Pico de loro o llave inglesa — para aflojar la tuerca del cartucho
  • Junta de repuesto o cartucho nuevo — hay que llevar el viejo a la ferretería para encontrar uno idéntico
  • Grasa de silicona — para lubricar las juntas nuevas antes de montar
  • Vinagre blanco — para limpiar la cal acumulada

Paso previo — cierra el agua antes de tocar nada

Es el paso más importante y el que más gente se salta. Trabajar con el agua abierta puede convertir una reparación sencilla en un desastre.

Debajo del fregadero o lavabo hay dos llaves de escuadra pequeñas — una para agua fría y otra para caliente. Ciérralas girando hacia la derecha. Si no las hay o no cierran bien, cierra la llave de paso general de la vivienda.

Después abre el grifo averiado hasta que deje de salir agua — así eliminas la presión residual que queda en las tuberías y puedes trabajar tranquilo.


Cómo arreglar un grifo monomando

1. Busca la tapa decorativa en la parte superior del mando — normalmente es un pequeño disco de plástico o metal con el símbolo de temperatura. Levántala con un destornillador plano con cuidado.

2. Debajo verás un tornillo Allen. Aflójalo girando hacia la izquierda y retira el mando tirando hacia arriba.

3. Debajo del mando hay una tuerca que sujeta el cartucho. Aflójala con el pico de loro o la llave inglesa y saca el cartucho.

4. Examina el cartucho. Si tiene cal, sumérgelo en vinagre blanco durante una hora y límpialo con un cepillo. Si está roto o muy desgastado, llévalo a la ferretería para comprar uno idéntico — es importante que sea exactamente el mismo modelo.

5. Instala el cartucho nuevo o limpio asegurándote de que los orificios coinciden con los del cuerpo del grifo. Si no encajan bien, el grifo no funcionará correctamente.

6. Vuelve a montar la tuerca, el mando y la tapa en orden inverso. Aprieta el tornillo Allen pero sin pasarte — no hace falta apretar con fuerza.

7. Abre las llaves de paso y prueba. Si ya no gotea, listo.


Cómo arreglar un grifo antiguo de dos mandos

1. Retira la tapa decorativa del mando averiado — normalmente se levanta o tiene un tornillo pequeño debajo.

2. Afloja el tornillo interior y retira el mando.

3. Debajo verás el cabezal de la válvula. Aflójalo con la llave inglesa girando hacia la izquierda y sácalo.

4. En el extremo del cabezal está la junta de goma. Si la ves aplastada, dura, con marcas o agrietada, hay que cambiarla. Lleva el cabezal a la ferretería para comprar la junta del tamaño correcto — cuestan menos de 1€.

5. Aprovecha para limpiar la cal del cabezal y del interior del grifo con vinagre blanco y un cepillo.

6. Pon la junta nueva. Antes de montar, aplica una pequeña cantidad de grasa de silicona en la junta — esto prolonga su vida útil y mejora el sellado.

7. Monta todo en orden inverso — cabezal, mando y tapa. Aprieta firme pero sin forzar.

8. Abre las llaves de paso y comprueba que no gotea.


Si el goteo viene de la base del grifo o del latiguillo

Si el agua no sale por el caño sino por la parte de abajo del grifo o por el tubo que conecta con la pared, el problema está en las juntas de esas conexiones o en el latiguillo.

El latiguillo es el tubo flexible trenzado que hay debajo del fregadero. Si tiene pequeñas fisuras o el tiempo lo ha endurecido, puede gotear aunque el grifo esté en perfecto estado. Cámbialo — en cualquier ferretería los hay desde 3-5€ y se instalan en 5 minutos sin herramientas especiales.


Consejos para que no vuelva a pasar

Cierra siempre el grifo sin forzar — apretar demasiado desgasta las juntas más rápido de lo normal. El grifo cierra con poca fuerza, no hace falta retorcerlo.

Si tienes agua dura con mucha cal, limpia el perlizador y los cartuchos cada 6-12 meses con vinagre. La cal es el enemigo número uno de los grifos modernos.

Y si instalas una junta o cartucho nuevo, aplica siempre un poco de grasa de silicona antes de montar — hace que dure el doble.


¿Cuándo llamar al fontanero?

Hay situaciones en las que no merece la pena intentarlo solo:

Si el goteo sale del cuerpo metálico del grifo — puede tener una fisura interna y en ese caso hay que cambiar el grifo entero.

Si el grifo es muy antiguo y no encuentras piezas de repuesto — a veces sale más barato cambiar el grifo que buscar piezas descatalogadas.

Si hay fugas en la pared o en las tuberías cercanas al grifo — eso ya no es el grifo, es la instalación.

Si tienes un grifo termostático y no te ves con confianza para desmontarlo — son más delicados y los errores pueden salir caros.


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